Síndrome de Peter Pan: los niños eternos. 

El síndrome de Peter Pan hace alusión al personaje de cuentos de hadas en donde es soñador, alegre, divertido, tiene una energía muy bonita. El no podía ver su sombra, lo cual significa, desde la psicología Junguiana, esos aspectos negativos de la vida que a veces no queremos ver, todos tenemos un niño interior, de hecho ese es el mensaje que nos deja este personaje, que al crecer no perdamos la capacidad de sorprendernos ni de soñar, pero su lado limitante está en no querer afrontar las cosas difíciles de la vida, los compromisos y ser perseverantes para terminar lo que comenzamos. 

En la vida real no hay un país de Nunca Jamás como en este cuento de hadas en donde los hombres no toman responsabilidades, la vida de adulto implica asumir compromisos, valerse por sí mismo, hacer elecciones que implican renuncias, y todo lo que implica crecer. 

Por ejemplo a mi consultorio han llegado muchas mujeres que dicen empezar a salir con un hombre y cuando la relación se torna seria éste sale huyendo de ella, no necesariamente este sea una característica del hombre Peter Pan, hay varios factores y causas emocionales que no solo afloran en las relaciones de pareja sino en varias esferas de la vida, estas personas sufren porque el mundo adulto los confronta a diario, este desbalance en la forma de asumir la vida y sus etapas puede provenir de la infancia, por un lado puede que haya tenido una infancia tan tranquila en donde no se le negara nada que quedan anclados al pasado y a esa zona de confort o por el contrario haber pasado una infancia de muchas responsabilidades y de mucho sacrificio y cuando llegan a la etapa adulta sin vivir esas experiencias de la infancia o adolescencia empiezan a vivirla sin querer empezar a asumir responsabilidades, les da miedo envejecer y cuando tienen por ejemplo un hijo no se sienten capaces de tenerlo o cuidarlo, en las relaciones de pareja pasa mucho que uno de los miembros es muy protector y el otro se siente cómodo porque lo cuida como en su casa o como lo hacía su madre y se convierte en un malestar a la largo plazo porque la pareja no es nuestro hijo, ni la mamá etc. 

Podemos definir algunas características de este síndrome: 

No ven las ventajas de crecer sino que por el contrario no quieren algo que los confronte. 
No les gusta que les digan que no y tienen problemas para establecer límites, no hay un tolerancia a la frustración. 
Son manipuladores y no terminan lo que empiezan. 
Son niños eternos. 
Pueden tener tendencia a las adicciones. 
Les cuesta empatizar con el otro, se comportan egoístas y caprichosos. 
Son carentes de afecto y hacen cosas para llamar la atención. 
les cuesta mucho tomar decisiones. 
Son inestables emocionalmente. 
Les cuesta tener planes a largo plazo. 

Es muy importante reconocer estas características y el apoyo a las personas que las padecen. En las relaciones se ve mucho en el momento del enamoramiento, son arriesgados al principio, a medida que pasa el tiempo cuando se conoce esa sombra del otro ya empiezan los problemas y desaparecen sin confrontar la situación, normalmente las personas alrededor de los Peter Pan son quienes los alertan sobre su comportamiento, también por la falta de estabilidad estas personas llegan a caer en una depresión por el vacío que sienten en sus vidas. 

En consulta hago que ellos realicen un ejercicio de sanación de su niño interior, de reconciliación consigo mismos, el tratamiento para este síndrome va en el re entrenamiento para que tome herramientas con las que pueda valerse por sí mismo trascendiendo sus limitaciones, todos necesitamos en algún momento sanar nuestro niño interior. 

Es importante que los familiares acompañen a estas personas ya que el sistema familiar tiene también fallas que han alimentado ese síndrome, es muy importante el tema de prevenir, desde que los niños están pequeños empiezan a formar su personalidad y hay padres que creen que por estar pequeños están exentos de tomar responsabilidades, ellos deben empezar a entender que es ser responsables acorde a su edad, poner límites y hacerlos entender que el “no” también forma parte de la vida, los padres deben trabajarse a sí mismos para mejorar sus relaciones interpersonales para prevenir y poder educar personas que quieran crecer con amor y responsabilidad.

Ángela Cardona Gómez 
Psicóloga especialista en Terapia Gestáltica 
Master en PNL- Lider Coach. Directora de Mujeres Brillantes 
Tel: 3002481761 
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