La energía de los alimentos

La energía de los alimentos 

Más allá del sabor y la apariencia 

A medida que aumenta tu conciencia sobre los alimentos que consumes, ten en cuenta que éstos tienen su energía propia y única más allá de las vitaminas, minerales, grasas y carbohidratos. 

Cuando comemos, no sólo asimilamos los nutrientes, sino también la energía de los mismos. Los alimentos tienen distintas cualidades y propiedades energéticas, dependiendo de dónde, cuándo y cómo son cultivados; así como la forma en que son preparados. 

la comprensión de la energía que encierran los alimentos, podemos optar por comidas que generen la energía que estamos buscando en nuestras vidas. Recién hoy en día se está incorporando la visión más holística que los alimentos nos nutren de energía en diversas formas, no sólo aquella necesaria para la sobrevivencia y salud física. 

Asi pues los vegetales en general tienen una energía más ligera que las proteínas animales. La carne de animales torturados tiene una energía diferente a la carne de animales que tuvieron una existencia pacífica. 

El prana es una forma de describir la fuerza vital de energía que existe a nuestro alrededor y dentro nosotros. La energía viene del universo, del aire y de los alimentos. Los yoguis creen que ciertos alimentos, como frutas y vegetales frescos, tienen una mayor cantidad de energía que los alimentos muy procesados o que han sido reutilizados uno o dos días después. Es lógico: cuando comes alimentos con más energía, tendrás más energía. 

Durante los años de estudio de nutrición en IIN-USA, tuve la oportunidad de conocer a Steve Gagné, autor del libro Energía de los Alimentos: Encuentros contus relaciones más Intimas, quien dice que todos los alimentos tienen un carácter esencial. Él analiza de dónde vienen los alimentos para ayudar a identificar su esencia. Las plantas vienen del brote de una semilla, algunos animales nacen de 

huevos, mientras que otros nacen por su madres y son alimentados durante su infancia. En relación a los alimentos vegetales, se debe tomar en cuenta dónde, cuándo y en qué dirección crecen. Vegetales verdes, como la col rizada o col china, crecen hacia el sol absorbiendo clorofila. Comer alimentos ricos en clorofila aporta oxígeno a nuestra sangre. Por esta razón, los verdes elevan 

el estado de ánimo y exaltan el espíritu. Las calabazas crecen a ras del suelo y ayudan a equilibrar los estados de ánimo y los niveles de energía. Los tubérculos como zanahorias, chirivías, remolachas crecen en la tierra y absorben los nutrientes del suelo en el que crecen. Por lo tanto, tienen la energía del subsuelo y son ideales para conectarnos con la tierra cuando nos sentimos sobre estimulados. 

En contraste con estos vegetales, reflexionemos por un momento sobre el carácter de una rosquilla o pastel. Está hecha de trigo y azúcar; luego se fríe probablemente en un aceite que es menos que deseable. A menudo está rellena de mermelada, crema o natilla, o cubierta con un glaseado dulce o azúcar de repostería. 

¿Qué tipo de energía te imaginas que obtienes de esa rosquilla? ¿Cuán diferente es de la energía que obtienes cuando comes tubérculos orgánicos asados? A medida que cultivas la conciencia en torno a la energía de tus alimentos, y cómo llegan hasta ti, comenzarás a tener mayores avances en el reconocimiento de tu propia conexión entre tu mente y tu cuerpo. 

Anímate a Sentir y Respirar antes de echarte el primer bocado a tu boca. 

A nuestra Salud! 

Shaida Vera Bilbao 

Nutricionista Holística 

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y Vida en Equilibrio

 

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