El Yoga como práctica para enraizarse. 

En la práctica del yoga en general hay un grande enfoque hacia la elevación de la energía ascendente desde el chakra raíz hacia los chakras más altos, lo que no impide que utilicemos nuestra práctica para generar un sentido de enraizamiento y así conectarnos más profundamente con la tierra y la energía que nos nutre desde el suelo. 

Este sentido no está limitado hacia solamente algunas posturas que conforman el yoga postural sino que puede ser aplicada a todas ellas. 

En las posturas de pie como ejemplo Virabhadrasana/Postura del Guerrero este sentido de raíz proviene desde la planta de los pies y del enfoque en la estabilidad desde la fortaleza de las piernas. 

En las posturas de equilibrio de pies el ejemplo es similar nada más que añadiremos el equilibrio de una forma más profunda como en ejemplo Vrksasana/Postura del Árbol. 

En las posturas sentadas como ejemplo Paschimottanasana/Postura de la Pinza Sentada la conexión con la tierra sucede directamente desde el chakra raíz a través del piso pélvico y desde la apertura de esta zona generamos un sentido de mayor estabilidad y conexión con el suelo. 

En los equilibrios de brazos como es en Bakasana/Postura del Cuervo el sentido proviene desde las palmas de las manos y es necesario presionarlas fuertemente para generar estabilidad en la postura. 

Así como en los parados de cabeza y en general es en todas las posturas del yoga, la tierra y la energía proveniente del suelo nos permite estabilizarnos en las posturas, y esto nos abre a la posibilidad de estabilizar la respiración, y así estabilizar las fluctuaciones mentales, para al final sentirnos livianos, elevándonos hacia lo alto como un árbol que con sus raíces se nutre desde la tierra para luego en primavera abrirse a lo más expansivo y sublime de su ser.

Maya Acosta. 

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