El Rojo intenso de lo Femenino. Granada o Pomegranate. 

¿Has visto alguna vez el fruto del árbol del granado? ¿Has sentido su aroma y probado sus pequeños granos rojo intenso, agridulces, que explotan en la boca? ¿Has podido sentir la intensidad con la que este delicioso fruto pinta tu boca, tu lengua y refresca tu garganta? 

Pues de la flor de este hermoso, delicioso y provocativo fruto tengo el gusto de escribir hoy. 

La flor del granado hace parte del Sistema Floral de California y, en el lenguaje de las flores, se le considera a ésta como la representante del amor más ardiente, fértil, rico y femenino. 

Esta hermosa flor es de gran ayuda para todas aquellas mujeres que se sienten en disonancia con lo que se supone es lo femenino, para todas aquellas mujeres que tienen una dicotomía entre la vida profesional y la vida de madre y la familia. Ayuda a poder resolver de manera armoniosa esta disyuntiva, permitiéndole a la mujer abrirse a una comprensión más amplia de lo que es lo femenino. Ayuda a distender esta lucha de manera interna, lo cual aporta un mejor funcionamiento del sistema sexual femenino desde el plano físico. También favorece la asimilación del hierro, la vitamina E y el flujo sanguíneo en la zona genital. 

Esta esencia permite conectar profundamente con el potencial creativo de lo femenino, permitiendo a la mujer ponerse en contacto con las infinitas posibilidades de creación que tiene, al igual que nos muestra su fruto en sus infinitos granos rojos brillantes, pues cada uno de esos granos es una posibilidad creativa. 

Te permitirá también conectar de manera mucho más fluida con el orgasmo y te ayudará a descubrir qué es lo que tú necesitas para llegar al lugar del placer, permitiéndote experimentar la creación desde un lugar amplificado por el gozo de tu cuerpo y de tu ser femenino. 

Es una esencia muy importante para equilibrar los aspectos femeninos y masculinos de las personas. Por ejemplo, si un hombre está en la búsqueda de la expresión de su rol paternal, de la expresión asertiva y dulce de sus sentimientos dentro de sus distintas relaciones, la flor de la Granada es una compañera sutil y certera para esta integración. 

Recuerda que puedes trabajar con la imagen de la flor o si estas frecuentando a una terapeuta floral y al leer el artículo resonaste con lo narrado, puedes proponerle que quieres experimentar con este preparado floral. 

¡Floreciendo me lleno de vida! 

Melisa Vargas Ojeda 

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mimareadevenus@gmail.com

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