Antibióticos, una sociedad sobre medicada

Los antibióticos son muy populares, tanto que hoy en día la personas se los autoformulan sin entender muy bien de que se trata. Estos medicamentos que se producen a partir de un ser vivo (bacterias u hongos) o derivados sintéticos, tienen la finalidad de destruir o frenar el crecimiento de los microorganismos que producen infecciones bacterianas. En algunos casos pueden producir una reacción adversa medicamentosa, como alterar la flora bacteriana normal. De cualquier forma, pueden salvar muchas vidas, sobre todo en casos urgentes y necesarios.

 

El problema radica en varias cosas, una es que los de origen sintético tienen efectos colaterales en nuestra salud y tienden a acumularse en nuestros órganos y causar diferentes enfermedades porque están siendo utilizados en exceso. Se administran a alrededor del 30% de las mujeres durante el embarazo o en trabajo de parto, y llega al bebé a través del torrente sanguíneo de la madre. A los 2 años, el 69% de los niños en los EE. UU. han recibido al menos un tratamiento de antibióticos, generando también que el cuerpo de habitúe y que no tengan más efecto.

 

Por otro lado, se usan tan mal que inclusive se recetan para infecciones virales que ni siquiera son tratables con un antibiótico, estas por lo general sólo requieren tiempo y cuidado para que pasen tranquilamente. Estamos tan acostumbrados a recetar antibióticos para nuestras enfermedades que suponemos que son tan seguros como comunes. Pero esto está lejos de la verdad.

Aparte de la medicación excesiva de antibióticos, estos también están presentes en la alimentación de quienes consumen lácteos y carnes.  Si una persona bebe 2 vasos de leche al día, a menos que sea de animales libres de antibióticos, es posible que reciba una dosis diaria de aproximadamente 50 microgramos de tetraciclina. Al menos 80 millones de libras de antibióticos ingresan al ganado, aves de corral y peces de cría cada año, no sólo para mantenerlos “saludables” en sus condiciones de hacinamiento en corrales de engorde, si no también para promover su crecimiento. Los antibióticos pueden acumularse en el peso del ganado, representando hasta un 15% o más del total.

Cada vez hay más reacciones adversas a los antibióticos y resistencia del cuerpo a su acción, estos han causado enfermedades crónicas al debilitar nuestro sistema inmunológico y están destruyendo las bacterias buenas de nuestro microbioma.

 

Existen muchas alternativas, dentro de las opciones herbales tenemos:

El ajo, que aumenta la inmunidad y puede combatir infecciones virales y bacterianas.

El saúco, que es más efectivo cuando se usa dentro de los 2 días de la aparición de los síntomas. Puede tomarse en pastillas o cápsulas, extractos y jarabes de saúco.

El jengibre combate las infecciones virales y también ayuda con los dolores, molestias y síntomas digestivos que acompañan a la fiebre, los resfriados y la gripe.

El té verde, tomado en infusión, 1-2 tazas diarias, ha demostrado prevenir las infecciones sinusales, una de las razones más comunes por la que las personas toman antibióticos.

 

Espero que esta información les sea de mucha utilidad y que tengan salud y alegría.

 

Lalita Madhava- Medicina Herbal para Mujeres

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